lunes, 17 de agosto de 2015

Grandes películas de todos los tiempos: La Quimera de Oro de Charles Chaplin

Con esta película de 1925, Charles Chaplin reafirmó su creencia de que el drama y la comedia podían ir de la mano. Esta tragedia con trazos humorísticos está considerada como uno de los mejores trabajos de Chaplin, aquí el autor crea un afligido camino de un extraño mundo hostil en busca de compañía, esperanza e ilusión.


Escrita, producida, dirigida y protagonizada por el propio Charles Chaplin, la Quimera de Oro es una remembranza desdramatizada, desde una perspectiva tierna y emotiva, de la soledad y miseria que sufrió el propio autor en su niñez y adolescencia desde una posición tierna y emotiva.


Chaplin presenta a su personaje, un vagabundo del que no conocemos su nombre ni su pasado, un hombrecillo de buena voluntad con comportamientos bufonescos que nunca pierde la dignidad. En plena fiebre del oro se ha trasladado a Alaska para probar fortuna en sus fríos territorios con el propósito de encontrar una mina. Deambulando por sus montañas nevadas y populosas ciudades conocerá nuevas amistades y terminará enamorándose.

Si el trasfondo ideológico lleno de humanidad está enriquecido por su maestría en configurar diversas y poéticas emociones, la forma de expresarlas resulta extraordinaria con una imaginativa construcción de gags y excelentes interpretaciones.

La danza de los panecillos, la cena del día de acción de gracias en donde acompañado por Swain (un clásico actor de la Keystone) se comen su propia bota, el desvarío imaginativo de su compañero que lo convierte en un gigante pollo o la cabaña al borde del precipicio son algunos ejemplos de su facilidad para ofrecer inolvidables momentos de humor en situaciones vitales fatalmente adversas.

Hoy, la Quimera de Oro sigue siendo una de las cintas mejor logradas de Chaplin. A pesar de que el afecto por su obra cambió con el tiempo, al final de su vida declaró con frecuencia que esta era la película por la que más deseaba ser recordado.

Para recordarla te dejamos con una de sus escenas más emblemáticas:




Con información de: Culturizando

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